| Comunicados de Prensa |
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A continuación encontrará nuestro último comunicado de prensa. Para obtener más información sobre USHIFU LLC, comuníquese con nosotros al teléfono 5411 4328 7211. Información de Prensa - Agradeceremos su difusión - Es una técnica de última generación en base a ultrasonido Llegó a la Argentina un método ambulatorio y mínimamente invasivo para tratar el cáncer de prósta-ta Mediante ultrasonido de alta frecuencia se elimina la glándula y el tumor, y a las dos horas el paciente se va a su casa. Los resultados son similares a los de una cirugía, pero con tasas más bajas de complicaciones. El único equipo disponible en Sudamérica se encuentra en el Centro de Urología (CDU) de Bs. As. BUENOS AIRES, 19 DE JULIO DE 2007.- Ya se está implementando en el país un nuevo método para tratar el cáncer de próstata en forma mínimamente invasiva, ambulatorio y con muy baja incidencia de complicaciones. Se trata de Ultrasonido Focalizado de Alta Frecuencia (HIFU, por sus siglas en inglés), un procedimiento que concentra energía de ultrasonido en la próstata y la destruye por calor. El primer equipo HIFU de Sudamérica está funcionando en el Centro de Urología (CDU), en Buenos Aires. El sistema tiene como objetivo eliminar la próstata en los casos de tumor localizado, con resultados semejantes a los obtenidos con cirugía o radioterapia, pero con bajas tasas de incontinencia, impotencia y alteraciones intestinales. Se trata de una alternativa terapéutica novedosa para esta patología, que es la segunda causa de muerte por cáncer en el hombre mayor de 50 años, y que en nuestro país afecta a unos 30.000 hombres al año, según proyecciones. El Dr. Marcelo Borghi, director del CDU, comentó que “este método se suma a las otras opciones existentes (radioterapia, braquiterapia -‘semillas’ radiactivas- y cirugía.) Se uti-liza para carcinoma de próstata localizado, es decir, cuando el cáncer aún no se ha ex-tendido fuera de la glándula, y permite que a las dos horas el paciente se vaya a su ca-sa”. “El método es utilizable en hombres de todas las edades, con criterio curativo, y la única restricción es el tamaño de la glándula, que debe encuadrarse dentro de determinados parámetros”, agregó el especialista. “Es importante aclarar que las alternativas actuales tienen plena vigencia; el HIFU se suma a ellas en el arsenal terapéutico del urólogo”. Asimismo, el Dr. George Suárez, director médico de US HIFU -la empresa que desarro-lló este equipamiento, describió: “El HIFU se realiza en quirófano bajo anestesia. Se introduce por vía transrectal un transductor que toma imágenes y emite un ultrasonido focalizado de alta frecuencia; esto produce calor, destruyendo el tejido. No causa sangrado, y las tasas de incontinencia, impotencia y recurrencia del cáncer son muy aceptables”. El HIFU puede emplearse cuando el cáncer reaparece (‘recurrencia’) después de tera-pia radiante o cirugía. El Dr. Luis Montes de Oca, médico urólogo y también director del CDU, destacó: “Si bien no existe una terapia infalible, ésta, a diferencia de las demás, permite un segundo o tercer tratamiento posterior. Mientras que la cirugía, la radiación y la braquiterapia son irrepetibles, el HIFU no cierra la puerta para que el paciente o el médico elijan otra alternativa terapéutica”. El HIFU se utiliza desde hace más de diez años en la Unión Europea, Canadá, Japón, otros países de Asia, Centroamérica y África. La Food and Drug Administration (FDA) de los EE.UU. le concedió carácter de Investigational Device Exemption (IDE), para usarlo en un estudio ‘urgente’ (fast-track) que está evaluando su eficacia y seguridad en recurrencia tras radioterapia o braquiterapia. No obstante, el Dr. Edgardo Becher, también director del CDU, aseguró que “no significa que esta nueva técnica vaya a reemplazar a las conocidas. Cuando se diagnostica cáncer de próstata, primero hay que ver si el paciente debe tratarse, porque ello depende de su estado general, su edad y otras condiciones, y después determinar cuál es el método más adecuado a utilizar”. “Un gran avance de esta tecnología es que logra mirar y tratar al mismo tiempo. Este logro, de tratar mirando la zona problema, nos da garantías de seguridad y eficacia”, resaltó el Dr. Borghi. HIFU Las propiedades del ultrasonido focalizado de alta frecuencia (High Intensity Focused Ultrasound-HIFU) tentaron a la ciencia desde hace más de 60 años. El ultrasonido, un sonido que vibra en una frecuencia muy elevada, se puede propagar a través del tejido sin dañarlo, pero si lleva la suficiente energía y se concentra en un foco puede elevar localmente la temperatura hasta causar destrucción (necrosis) del tejido. Esto se logra sin lesionar las zonas circundantes. En palabras del Dr. George Suárez, “es un bisturí acústico, con el que se esculpe la próstata”. El primer trabajo sobre ultrasonido se publicó en 1942. Sus posibilidades se probaron en Parkinson, dolor crónico y neurocirugía, pero debido a restricciones tecnológicas se detuvo el desarrollo. En 1956, un investigador sugirió que el HIFU podría usarse para el tratamiento del cán-cer, y varios estudios observaron los efectos del ultrasonido sobre los tejidos. Estos en-sayos se intensificaron durante los ’70 y los ’80, hasta que en la pasada década, al tener la posibilidad de ver la imagen de la zona a tratar, se llegó a la práctica clínica. En 1995 se reportó la destrucción de tumor prostático, con tasas de éxito en el control local que pasaron de 50% a casi 90% en los últimos estudios. Baja incidencia de complicaciones Uno de los problemas al tratar el cáncer de próstata consiste en evitar complicaciones tras irradiar o extirpar la próstata. En la terapia radiante, la energía puede dispersarse a tejidos circundantes, pudiendo en algunos casos afectar al esfínter (incontinencia), al tejido neurovascular (impotencia) y al recto (en un 20% de los casos se afecta el recto y la vejiga). Además, se ha compro-bado que quienes reciben radioterapia por cualquier cáncer poseen mayor riesgo de un nuevo tumor como efecto secundario de la radiación. “Existe un candidato ideal para este tratamiento, y es el paciente que tiene una recaída local (en la próstata) de su cáncer, luego de su tratamiento de radioterapia externa o braquiterapia. En esos pacientes, no se puede repetir el tratamiento radiante, y la ciru-gía conlleva un índice de complicaciones muy elevado. El HIFU, dado que utiliza calor como mecanismo de muerte celular, no tiene inconvenientes en sumarse al tratamiento previo”, subrayó el Dr. Borghi. “El HIFU es una tecnología que permite localizar con exactitud el paquete neurovascu-lar responsable de la erección”, señaló el Dr. Montes de Oca. “La precisión, la calidad de imagen que se obtiene y el estricto control de la energía que se va liberando, permi-ten preservar ese tejido con una muy baja incidencia de complicaciones”. El Dr. Suárez reveló que “en noviembre van a estar disponibles resultados a cinco años de los estudios clínicos con este equipo. Sobre un total de más de mil procedimientos, apenas el 2% tuvo recurrencias, y a ellos se les ofreció otro tratamiento. Sólo dos de las personas mantuvo la recurrencia después del segundo tratamiento. La tasa de impo-tencia fue de 1% y de incontinencia 0,4%”. Mal de los hombres El cáncer de próstata además de ser la segunda causa de muerte asociada a cáncer en éste grupo de personas es de una alta prevalencia. “Se dice que si un hombre vive lo suficiente, es casi seguro que va a tener cáncer de próstata, pero esto no necesaria-mente tiene relevancia clínica”, insistió el Dr. Becher. En nuestro país, siguiendo proyecciones de estadísticas internacionales, se calcula que 30.000 hombres padecen esta enfermedad cada año. En los EE.UU. se presentan 240.000 casos nuevos por año, y 50.000 casos recurrentes por radiación. Pero diversas razones, incluyendo el envejecimiento de la población y la aparición de esta patología en hombres más jóvenes, están agravando la situación. Los Centers for Disease Control (CDC) de los EE.UU. estiman que en 2010 la inciden-cia en ese país puede aumentar a entre 750 mil y 1 millón de casos nuevos por año, con un costo que pasaría de 30 mil millones de dólares a entre 90 y 100 mil millones de dólares, sin calcular el costo de las complicaciones. El cáncer de próstata suele ser asintomático porque crece muy lento; en ciertos casos es más agresivo y se extiende al resto del organismo. Para diagnosticarlo, se recomienda hacer una consulta al urólogo cada año; con tacto rectal y análisis de sangre. Es posible detectar la presencia de un nódulo o de marcado-res en sangre (antígeno prostático específico – PSA) que determinen si la persona pue-de tener cáncer de próstata. El tratamiento actual consiste en extirpar la próstata mediante cirugía; irradiarla con ra-dioterapia o con ‘semillas’ radioactivas. En los casos muy avanzados, o en forma aso-ciada, se utiliza la hormonoterapia para eliminar la testosterona en sangre y reducir temporariamente el crecimiento del tumor. Para mayor información, por favor consultar con: Centro de Urología - 54(11) 4964 2424 Dr. Marcelo Borghi - MN 60.366 • Médico urólogo • Director del Centro de Urología (CDU) E-mail: This e-mail address is being protected from spam bots, you need JavaScript enabled to view it Dr. Edgardo Becher - MN 67.364 • Médico urólogo • Profesor Adjunto de Urología. Fac. Medicina, UBA • Director del Centro de Urología (CDU) E-mail: This e-mail address is being protected from spam bots, you need JavaScript enabled to view it Dr. Luis Montes de Oca - MN 62.580 • Médico urólogo • Director del Centro de Urología (CDU) E-mail: This e-mail address is being protected from spam bots, you need JavaScript enabled to view it Contacto de Prensa JM Oribe Comunicaciones José María Oribe (15) 5412-0205 / This e-mail address is being protected from spam bots, you need JavaScript enabled to view it Tel./Fax: +54 (11) 4314-3883 |


